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Como fabricar tus boilies caseros

 

 

 

¿Qué son mejores, los boilies caseros o los boilies comerciales?

 

 

 

 

 

En los boilies caseros controlamos nosotros la composición, en cambio, ¿sabemos con certeza la de los boilies comerciales? Este debate da mucho que hablar y hay partidarios de los dos tipos de cebo. Hemos hablado en anteriores artículos de los boilies “de marca” y de los requisitos que deben cumplir para considerarse un buen cebo. Le toca el turno ahora a los boilies hechos en casa.

EL ARTE DE LA PESCA

La pesca no es solo ir al embalse y lanzar las cañas, el arte empieza en casa cuando empiezas a preparar los materiales y enseres de pesca, incluso mucho antes, cuando pasas esos buenos momentos reparando y poniendo a punto tus cosas. Ese “respirar la pesca” se hace evidente también cuando te pones a fabricar tus propios boilies, primero pensando la receta, luego consiguiendo los ingredientes y finalmente cuando te pones manos a la masa. Es un momento que te hace sentir que ya estás pescando. Confeccionar uno mismo sus boilies también significa probar diferentes métodos y diferentes recetas, contrastando siempre los resultados en las jornadas de pesca futuras y evolucionar hasta conseguir esos boilies mejor adaptados a las condiciones de pesca del momento. Hay que pensar y estudiar métodos, ingredientes y resultados, lo cual nos hará mejores pescadores porque todas las conclusiones a las que lleguemos nos formarán y nos darán experiencia. No se puede ser pescador de grandes carpas sin haber intentado nunca hacer tus propios boilies, llenarte tus manos de pegajosa masa, sudar la gota gorda apretando la pistola, llenar de olores raros toda la casa y quemarte con las salpicaduras de agua caliente cuando caen los boilies crudos en la cazuela… y después límpialo todo si no quieres que te echen de casa!!!

AL GRANO, PERDON, AL BOILIE

La receta del boilie es tan simple o tan complicada como queramos, para eso los hacemos nosotros. Básicamente consiste en:

 

  • Una fase liquida. Mezcla de los huevos, aroma, aceite, endulzante, etc.
  • Una fase sólida, también llamada “mix”. Mezcla de las diversas harinas, aroma en polvo, triturados para consumo animal (peces, pájaros), semillas y otros ingredientes en polvo.

¿Cuales serían las proporciones de esta mezcla? Pues bien, de modo general, aunque con la experiencia iremos ajustando para sacar mejores resultados, por cada Kg. de mix se utilizan 10 huevos de tamaño grande. En cuanto a los productos químicos mas vale seguir las instrucciones del fabricante, pues todos indican en el envase la dosis en ml. por Kg. de mix. ¿Queréis saber las proporciones que yo utilizo? Muy bien, pues seguid leyendo ;-)

¿Qué nos equivocamos con las proporciones?

 

  • Demasiado líquido: pues conseguiremos una masa muy blanda, que fácilmente se trabaja en la pistola, pero que después deja una capa de materia en la tabla. Cada vez hay más y los boilies no salen tan perfectos como nos gustarían. Toca limpiar la tabla a cada pistoletazo y eso os aseguro que es un incordio!
  • Demasiado sólido: nos dejaremos la mano en la pistola, y aunque nos la cambiemos a la otra, pronto acabaremos con pinchazos en el “primer interoseo dorsal”, en el “flexor corto del pulgar”, en el “abductor y flexor corto del meñique” y en el “cubital anterior”… (increíble lo que se aprende en http://www.zonamedica.com.ar ) Además de estas molestias, los boilies se nos abrirán en la tabla y pocos saldrán enteros.
  • Proporción correcta: nos saldrán unos boilies redonditos que no podremos dejar de manosear embobados. Si, si, pero del dolor de mano y brazo no nos va a salvar nadie después de unas horas haciendo boilies!!!

LOS UTENSILIOS

Vamos a empezar con los utensilios necesarios para hacer boilies en plan básico. En futuros artículos iremos complicando el tema, utilizando herramientas más complejas y otros métodos diferentes.

 

  • Una palangana para mezclar los huevos y aditivos líquidos.
  • Un cubo para mezclar las harinas y los ingredientes en polvo.
  • Un peso de cocina, para controlar la proporción de ingredientes del mix.
  • Un pequeño recipiente graduado para medir la cantidad de líquido a utilizar, como el aroma, el aceite, etc.
  • Una batidora.
  • Algunos recipientes y vasijas para usos variados, como ya veréis.
  • Una tabla de boilies, a no ser que los vayáis a “rular” a mano (coged provisiones para varios días…)
  • La famosa pistola de boilies, con varias boquillas para diversos diámetros de bolita.
  • Una cazuela bastante grande para hervir bastante agua y que no se nos evapore antes de acabar la faena.
  • Un cucharón grande para sacar los boilies que ya han sido suficientemente hervidos.
  • Una bandeja donde depositar los boilies para que se sequen correctamente.

 

 

 

EL MIX

La composición del mix es esencial en el aspecto nutricional del boilie, en el modo en que se comportará en el agua y en la facilidad que tendremos para rular la tabla de boilies.

La proporción de harinas y aditivos dependerá de la época del año, pues las necesidades alimentarias del pez varían de una estación a otra. Podemos hacer boilies más nutritivos, mas grasos, más dulces, más proteínicos… conseguir lo que queremos es toda una ciencia a estudiar.

En el agua un boilie más poroso difunde mejor los atrayentes en el agua, más duro resiste mejor el ataque de los cangrejos, más rico en semillas es de aceptación más rápida… a cada situación una elección.

 

 

 

 

Hay harinas que compactan más la masa, mientras que otras la disgregan. Si nos pasamos con los triturados y con las semillas, corremos el riesgo de que no salga un boilie entero de la tabla. Vamos a ver que podemos utilizar entre harinas, sémolas, gluten y aditivos sólidos, aunque primero una aclaración: la harina es un producto totalmente triturado y en polvo, la sémola es un estado anterior y el granulado es evidente. Si metes la mano en el saco llenándola de sémola y después la dejas caer, notas las minúsculas bolitas escurrirse entre tus dedos. El gluten aún es más basto que la sémola y su uso es más reducido.

 

Ingredientes posibles:

 

  • La sémola de trigo.
  • La harina de maíz.
  • La harina de soja.
  • La harina de arroz.
  • La harina de pescado.
  • Colorante en polvo.
  • La comida triturada para pájaros, especialmente esos compuestos rojos o amarillos para crías de canario.
  • El alpiste para canarios, bien triturado o al natural.
  • El pienso de piscifactoría triturado, que puede ser para pez de mar (doradas) o para salmónidos (trucha).
  • Mixes comerciales ya preparados, de los que tenemos una gran variedad a elegir.
  • Estimulantes de apetito químicos en polvo, como la betaina, sweetner, etc.

Todos estos preparados serán de calidad y deben conservarse en un lugar fresco y seco, prestando atención a la fecha de caducidad impresa en su embalaje. Una mezcla posible: por ejemplo un 40% de sémola de trigo, un 30% de harina de maíz y un 30% de pienso de piscifactoría.

LA PARTE LÍQUIDA

Los ingredientes líquidos que mezclemos con los huevos serán responsables del poder de atracción del boilie en el agua, ya que son unos componentes que rápidamente saldrán fuera del boilie y se difundirán en todas las direcciones. Hay productos solubles en el agua y otros que no lo son. Los primeros crearán una nube alrededor del boilie mientras que los segundos subirán hasta la superficie del agua. Tendremos así dos tipos de dispersión que unidos al movimiento del agua en el pesquil, harán que los peces de distintos estratos de profundidad perciban la comida que les espera en el fondo. Los huevos, en cambio, tienen una importancia mecánica, ya que son los responsables de que la cocción convierta nuestros boilies en esas maravillosas bolitas duras que tanto resisten en el agua. Por supuesto, tampoco debemos olvidar su aporte alimenticio.

Ingredientes posibles:

 

  • Los huevos, en tamaño grande.
  • Colorante líquido.
  • El endulzante. Puede ser sacarosa, miel, aspartamo, sacarina, acesulfame K, NHDC (néohespéridine dihydrochalcone), etc.
  • El aroma. Podemos encontrar casi cualquier cosa que pensemos: de pescado, de banana, especiado, de cangrejo, de tortilla de patatas con ajoaceite…En base de alcohol etílico son muy solubles en el agua.
  • Aceites esenciales, producto de la destilación de productos naturales. no son solubles en el agua.
  • Aceites complejos, mezcla de diversos componentes, solubles e insolubles.
  • Emulgentes para la mezcla total de todos los componentes líquidos.
  • Preparados de aminoácidos, complejos vitamínicos, etc.

Algunos de estos productos caducan rápidamente, así que hay que estar atento a utilizarlos mientras aun están en buenas condiciones. Una mezcla posible por Kg. de mix: 10 huevos, 15 ml. de endulzante, 10 ml. de aroma y 15 ml. de aceite complejo. Con estas dosis seguro que no nos pasamos de las que estipula el fabricante y no convertimos nuestros boilies en verdaderas bombas fétidas! Recordad que nuestra olfato ni en pintura es tan potente como el de al carpa.

DONDE CONSEGUIR LOS INGREDIENTES NECESARIOS

El problema principal que nos encontramos a la hora de meter las narices en la cocina es conseguir todos los elementos que queremos utilizar en nuestra receta. Algunos de estos ingredientes los habréis oído nombrar por primera vez y ahora os preguntáis donde podéis conseguirlos. Vamos a tratar de ayudaros, tanto a vosotros como a los adeptos a nuestro foro, ya que esta cuestión es un tema frecuente de consulta.

 

  • Tiendas de piensos y comida para animales. En nuestra ciudad seguro que podemos encontrar comercios así, donde podemos conseguir alpistes y preparados alimenticios para las crías de pájaros.
  • Mayoristas de piensos y comida para animales. Los encontraremos en los polígonos industriales y aunque en teoría no venden a particulares, muchos de ellos si que lo hacen. Al pistes variados, semillas pequeñas de todo tipo, preparados para crías, harinas diversas (de pescado, de arroz), gluten (de soja, de trigo).
  • Fabricas de piensos. También en los polígonos industriales. Tendremos que acercarnos a consultarles si pueden servirnos las pequeñas cantidades que necesitamos (con un saco de 25 o 30 Kg. tenemos para mucho tiempo). En las páginas amarillas de Telefónica vienen unos cuantos.
  • Fabricas de productos para piscifactorías. Es fácil comprarles pienso para truchas o doradas si os ponéis de acuerdo unos cuantos y pedís una gran cantidad.
  • Supermercados. Por los pasillos encontrareis colorantes alimentarios y harinas en pequeña cantidad, así como huevos, endulzantes comerciales, especias, siropes variados, miel, aceite de maíz, preparados concentrados como el Bovril, y muchos otros ingredientes que podemos probar en nuestras recetas. Un ejemplo: hay mucha comida para perros y gatos que una vez triturada tiene muy buena pinta para nuestros boilies…
  • Farmacias. Podemos encontrar algunos endulzantes, aunque su precio es elevado y muchas veces no vale la pena. También pueden servirnos colorantes en polvo que ellos utilizan para sus formulas magistrales. Personalmente también he encontrado en una farmacia emulgentes y conservantes químicos, pero ni los utilizo ahora ni recomiendo su uso.
  • Grandes superficies dedicadas al deporte como el “Decathlon”, donde desde sus inicios han traído productos de carpa que en Francia tienen mucha salida. Podremos encontrar harinas y aromas diversos.
  • Tiendas especializadas de pesca, que poco a poco empiezan a importar “productos carpa”. En nuestra página web podréis consultar las principales tiendas que piensan en nuestra modalidad de pesca. Además, todas las tiendas de pesca cercanas a la costa venden aromas destinados a la pesca en mar, que son perfectamente validos para la pesca de la carpa.
  • Tiendas en internet. En España algunos comercios empiezan a ofrecer sus productos por este medio, siguiendo los pasos de los más celebres de Inglaterra, Francia y Alemania. En la tabla adjunta os damos algunas direcciones.

LA RECETA ELEGIDA

En el artículo anterior hablábamos de los ingredientes, tanto líquidos como sólidos, que podíamos utilizar para elaborar nuestros propios boilies. Cada uno tendrá sus preferencias personales y habrá pensado en una combinación concreta. Recordemos que a cada época del año convienen más unos ingredientes que otros.

Vamos a citar por ejemplo una receta que podría ser muy valida:

 

  • 400 gr. sémola de trigo.
  • 300 gr. harina de maíz.
  • 150 gr. pienso de piscifactoría triturado.
  • 150 gr. birdfood.
  • 3 gr. betaina.
  • Colorante rojo
  • 10 huevos tamaño grande.
  • 15 ml. sweetner.
  • 20 ml. aroma de pescado en base alcohol.
  • 10 ml. aceite de sardina.
  • 15 ml. de Viandox o Bovril.

Tengamos en cuenta que estamos en una estación fría y el agua estará a baja temperatura, por eso hemos añadido el birdfood (para que el boilie sea más poroso y expela mejor los atrayentes) y hemos sobredosificado la proporción de aroma en base alcohol (que en agua fría sigue siendo más soluble que cualquier otro aditivo líquido). Los 10 ml. de aceite incluso podríamos plantearnos su eliminación, ya que en esta agua frías va a propagarse mal.

Atención mujeres pescadoras!, no es recomendable sustituir el aroma de pescado por Channel nº5, ni la betaina por maquillaje.

Las cantidades que os hemos dado con esta receta son para preparar 1 Kg. de mix, que al mezclar con la fase liquida constituirá una masa de alrededor de un kilo ochocientos gramos. No conviene preparar cantidades muy grandes de masa, porque son más incomodas de trabajar. Recomendamos como máximo hacer tandas de 2 Kg. de mix.

MEZCLANDO EL MIX

Una vez hemos decidido nuestra receta, ha llegado el momento de empezar con las mezclas. Utilizaremos una pequeña vasija para sacar la harina del saco y colocarla en el peso. Una vez tengamos la cantidad adecuada la echaremos a un gran cubo donde incorporaremos también, previo pesaje, el resto de los componentes mix. La betaina no vamos a poder pesarla de esta manera, evidentemente, sino que utilizaremos una cucharita de café: dos cucharadas rasas y ya tenemos bastante. El colorante, a pesar de ser en polvo, no se mezclará con el resto de harinas, porque corremos el riesgo de que no se mezcle bien y que la masa final no esté coloreada de manera homogénea. Una vez todo el mix en el cubo, podemos mezclarlo con la mano o mejor echamos la vasija dentro, tapamos el cubo, y lo movemos violentamente haciendo círculos en todas las direcciones. La vasija contribuirá a que se mezcle todo bien. Otra opción que tenemos es echarlo todo en una gran bolsa de plástico, atar la boca y sacudirla enérgicamente. Ya tenemos la mezcla sólida hecha. Cuidado al destapar el envase, que saldrá despedida una nube de polvo que nos hará perder material y además se nos meterá en la nariz y nos hará estornudar.Conviene que preparemos un poco más de mix, porque seguro que no vamos a acertar con las proporciones totales de la receta y corremos el riesgo de que, al mezclar el mix con el líquido, la masa nos salga demasiado pegajosa, señal de que nos hemos quedado cortos de harina.

MEZCLANDO EL LÍQUIDO

Vamos a romper los huevos y los echaremos en la palangana. Añadimos las cantidades mencionadas de aditivos, decantando los envases en los que vienen comercializados y que suelen tener una escala graduada en el lateral. Si no es así, conviene pasarlos primero a un pequeño recipiente graduado donde podamos controlar la cantidad de líquido. Yo utilizo un bote de aceite de hígado de merluza (Carp Max), que ya he vaciado y que viene graduado en separaciones de 50 ml. Las medidas intermedias las he marcado yo con un rotulador. Una vez los aditivos en este envase, lo tapo y lo sacudo fuertemente para mezclar todo el contenido. Finalmente lo vierto en la palangana apurando hasta la última gotita. El Bovril tiene difícil mezcla, ya que al sacarlo de su envase es muy denso. Hay que asegurarse de que se mezcla bien con los restantes líquidos. Como hemos dicho anteriormente, el colorante lo añadimos aquí, para que al pasarlo por la batidora se reparta todo correctamente. Hay que dedicar tiempo a la mezcla, como mínimo un par de minutos batiendo a buena velocidad. Tengamos en cuenta que estamos utilizando líquidos no solubles entre ellos, con lo que la labor mecánica de la batidora es indispensable para que la mezcla sea homogénea. No somos partidarios de utilizar emulgente, ya que dudamos de que el pez no lo perciba y le desagrade, además consideramos que la acción de la mezcla es suficiente para estabilizar un tiempo todos los aditivos.

Y POR FIN… MANOS A LA MASA!

Ha llegado el momento de, recién acabado el batido de la fase líquida, echar en la palangana el mix que hemos preparado. Ahora nos colocamos frente a la citada palangana, al ladito mismo el cubito con el mix adicional preparado, por si acaso. ¡Y manos adentro! hay que pringarse…, amasando y amasando, liquido y sólido, para que todo se reparta bien y se empapen todas las partículas del mix. Al cabo de poco tiempo tendremos masa entre los dedos, en la palma de la mano, en el dorso, en el culo después de rascarnos… y en ese momento es cuando sonará el teléfono móvil (la mujer, seguramente…) o el timbre de la casa! Cuando ya llevemos un minuto mezclando ya controlaremos como va a quedar la masa. Si está en su punto será maleable como la plastilina. Si hay demasiado líquido será pegajosa y blanda. Demasiado mix será muy dura y se agrietará con facilidad. Si es pegajosa añadiremos poco a poco el mix de reserva, espolvoreándolo sobre la masa, hasta que la consistencia y el tacto nos parezcan los adecuados. Podemos hacerlo sobre nuestras manos, porque será el mejor método para quitarnos la masa de entre los dedos. Si resulta demasiado seca, podemos mojarnos la mano en agua y seguir trabajando hasta que adquiera el punto deseado. Si el caso es muy exagerado, podemos batir un huevo más e incorporarlo a la palangana. Cuando consigamos la masa perfecta, podremos moldearla a nuestro gusto sin que se nos quede el más mínimo resto en las manos, siempre que las tengamos limpias y secas, claro.

A LA PISTOLA

Con la masa preparada podemos hacer varias cosas: hacer una bola grande, hervirla y tendríamos un boilón de un palmo de diámetro!, lo cual no es aconsejable para las carpas de nuestro país… podemos hacer boilies grandes a mano, o boilies más pequeños con la “pistola de boilies” . Vamos a hacer cilindros de masa, de un diámetro aproximado al tubo de la pistola y de una longitud un poco menor. Con un kilo de mezcla inicial obtendremos 2 ó 3 cilindros, dependiendo de las medidas de nuestra pistola. Cogeremos el primero y lo insertaremos en el interior de la pistola. Los cilindros restantes que nos quedan encima de la mesa van a ir secándose poco a poco, mientras vamos haciendo bolitas. Lo notaremos porque cada cilindro nos resultará mas duro de trabajar que el anterior. Para evitar esto, lo mejor es cubrirlos con un paño mojado mientras esperan su turno. Tendremos ajustada la boquilla de la pistola al diámetro de boilies que queremos obtener. Habrá que hacer varias pruebas, cortando la boquilla, hasta conseguir el diámetro adecuado. Si te pasas de diámetro no hay vuelta atrás, así que lo mejor es cortar primero más cerca del morro (menor diámetro), hacer pruebas y si hace falta ir cortando rebanaditas de plástico hasta llegar al punto deseado. No vale cortar la boquilla midiendo los mm. de agujero que resultan, porque la masa tiende a expandirse después de salir de la pistola. Según la composición del mix que utilicemos este efecto será más o menos pronunciado. Así que ya estamos dándole a la pistola, sufriendo en nuestra mano la presión del gatillo y haciendo morcillas de masa del diámetro que queremos que tengan los boilies. Vamos “pistoleteando” sobre la tabla de boilies (ver cuadro adjunto), colocando la morcilla de extremo a extremo de la superficie ranurada de la tabla. También podemos extender la morcilla en la mesa, cortándola pisando con la boquilla, y luego colocarla encima de la tabla. Vamos a colocar en la tabla una morcilla de masa cada vez (más adelante, con más práctica podremos hacer dos al mismo tiempo). Insertamos la parte superior de la tabla en las guías que tiene la base y apretamos hacia abajo para que se unan las dos secciones. Ahora solo queda hacer unos movimientos “adelante-atrás” con la tabla, sujetando fuertemente de las asas superiores. Separamos las dos partes y ya tendremos los boilies, uno en cada ranura de la tabla. Llegados a este punto es cuando comprobaremos si el diámetro de la morcilla es el adecuado: si es óptimo los boilies saldrán perfectamente esféricos; si es demasiado grueso los boilies se habrán roto o bien presentarán un agujero que los cruzará por el centro de lado a lado; si la morcilla es demasiado fina el boilie tendrá una superficie plana y parecerá más un barril.

Soluciones:

 

  • boilies rotos o con agujero:
    • cambiamos de boquilla y preparamos otra nueva con un agujero menor.
    • pistoleteamos sobre la mesa, estirando la morcilla a la vez que le damos al gatillo. La morcilla saldrá mas fina.
  • boilies tipo barril:
    • hacemos más grande la boquilla.
    • pistoleteamos sobre la tabla de boilies y que sea la presión de la masa la que tire la pistola hacia atrás. La morcilla saldrá más gruesa.
  • boilies perfectos: nos quedamos mirándolos embobados, los manoseamos, los olemos, los hacemos rodar… o sea, todas las tonterías que solemos hacer los pescadores de carpas!

RAPIDEZ

Para que nos valga la pena hacer boilies en casa, uno de los factores determinantes es la rapidez. Hay que agilizar cada parte del proceso para arañar unos segundos al reloj. Si nos pasamos toda la mañana dándole a la pistola y al final hacemos cuentas y solo tenemos unos pocos Kg. de boilies, la cosa no merece la pena. A este respecto, uno de los utensilios que nosotros utilizamos para sacar los boilies de la tabla, nos lo hemos hecho nosotros mismos. Se trata de un “peine” de cartón que empuja todos los boilies a la vez para que caigan por la parte delantera de la tabla, donde colocamos una bandeja para recibirlos.

EN LA BANDEJA

Mientras vamos haciendo boilies y echándolos a la bandeja, se empiezan a acumular peligrosamente y se pegan entre ellos. Conviene que vayamos espolvoreándolos con mix (del que hemos guardado adicionalmente), para que su superficie esté más seca. Así evitaremos los “racimos” de boilies, aunque a cambio tendremos más espuma durante la ebullición.

FUEGO EN MARCHA

Antes de comenzar con la mezcla del mix y el amasado, habremos puesto un recipiente con agua al fuego. De esta manera el agua ira calentándose y cuando nos haga falta ya estará hirviendo. Antes de que la montaña de boilies en la bandeja nos llegue al techo, iremos decantándola en el recipiente con agua para que caigan unos cuantos boilies dentro. Cuidado no echar demasiados, porque entonces descendería drásticamente la temperatura del agua y costaría un tiempo que volviese a hervir. Este detalle es importante porque no nos interesa que los boilies permanezcan en ebullición mucho tiempo. Este proceso puede afectar a la calidad de los componentes del boilie si el calor persiste demasiado.

 

EL TIEMPO DE COCCION

 

Muchos de los componentes químicos que podamos utilizar se degradan con excesivo calor o bien se transforman en otra cosa que no tiene porque ser beneficiosa para nuestros boilies… un ejemplo? el azúcar que utilizamos habitualmente en cocina. Si lo utilizamos como ingrediente del boilie, cuando este hierva el azúcar cristaliza y a nivel molecular forma una capa impermeable que no deja salir al exterior el resto de los aditivos del boilie, con lo que no serán percibidos por las carpas. ¿Cuánto tiempo hay que hervir los boilies? Pues lo justo hasta que empiecen a flotar encima del agua, lo cual viene a ocurrir en torno al minuto, minuto y medio. El problema viene cuando queremos hacer boilies de diámetro grande. Los de 20 mm . o menos pronto se cuecen y a los 60-90 segundos ya los tenemos flotando. Un boilie de 25 mm . o más no flota tan rápidamente, pues cuesta mucho mas de cocer por dentro y además es más pesado. Si los hervimos poco tiempo el interior estará crudo, y si esperamos a que flote lo habremos calentado durante tanto rato que no podremos estar seguros de que no lo hayamos estropeado. La solución que nosotros empleamos es la de hervirlos el mínimo tiempo posible y después utilizarlos mientras aun están frescos, sin dejar que pasen semanas. Apostamos por la calidad de los ingredientes y por que no se estropeen por el calor. El riesgo que corremos es que al estar crudos en el interior, empiece a aparecer moho, el gran enemigo de los boilies caseros. Es una buena idea coger un boilie que hayamos hervido hace 10 minutos y abrirlo por la mitad. Así podremos comprobar el estado de cocción de la parte externa y del núcleo, lo cual nos dará una idea del tiempo adecuado de ebullición. Si la textura y el color son homogéneos desde la superficie hasta el centro es que los boilies están bien cocidos. Si por el contrario cambia el color y al tacto el núcleo está esponjoso (crudo), ya sabemos que hay que hervir durante más tiempo.

COLOREANDO LOS BOILIES

Podemos aprovechar la ebullición del agua para colorar los boilies. Si en el mezcla de ingredientes hemos añadido el colorante, el boilie se coloreará en su totalidad. Si echamos el colorante al agua, ésta teñirá la superficie del boilie con el color elegido.

PROBLEMAS?

Puede ocurrirnos que los boilies se nos peguen entre ellos mientras los cocinamos. Para evitar esto hay que asegurarse de que la cazuela tiene bastante agua y remover los boilies para que no se peguen ni entre ellos ni al fondo. Una cuchara de madera va muy bien para este menester. Un desastre mayor que nos ha ocurrido es que los boilies se descompongan al hervirlos. Si llegamos a este extremo, no hay solución… nos hemos equivocado con las proporciones del mix, que tendrá seguro muy poco liante. Hay harinas que lían la mezcla (liantes) y otros preparados que la disgregan. Por ejemplo, la harina de maíz, la harina de arroz, etc. son liantes, pero el engodo de fresa que venden para pesca al coup es disgregante.

A SECAR LOS BOILIES

Después de hervir los boilies hay que secarlos para que pierdan toda la humedad. El enmohecimiento de las boilies viene dado por la elevada tasa de humedad residual en nuestros boilies, es decir, cuanta más humedad quede en ellos más fácil será que se enmohezcan. El moho es el peor enemigo con que nos podemos encontrar (y las ratas, polillas y otros animalitos). Nosotros hemos colocado los boilies en cajas, sin amontonarlos, solo una capa de ellos y por abajo han enmohecido. Poniéndolos encima de un paño pasa lo mismo… periódicos, cartones, etc. La solución no va por ahí. El mejor método de secado es en un tamiz. Nosotros hemos hecho un marco de madera y por abajo le hemos clavado tela plástica de mosquitera. Este “cajón” lo mantenemos elevado del suelo con cuatro patas y en él los boilies se secan a la perfección, en un lugar ventilado y fresco. Incluso podemos pensar en disponer un ventilador que, aunque no incida directamente en el tamiz, si que cree una corriente de aire que lo ventile. Mientras vamos preparando masa, hirviendo boilies y colocándolos en el tamiz, los efectos del secado empiezan a notarse: los boilies recién salidos del agua son mas gordos que los que ya llevan un tiempo secándose. Este efecto es variable dependiendo de las harinas que utilicemos. Conviene ponerlas en un trapo absorbente y dar unos masajes para quitar el máximo posible de agua de la superficie de los boilies, evitando así que absorba un exceso de líquido. No está de más incluso recurrir a un secador de pelo, que eche aire caliente sobre ellos hasta que veamos que toman el color normal. Evitaremos amontonar las bolitas, para que estén todas igual de ventiladas. Al cabo de unos dias estarán secas y duras. A partir de este momento ya debemos pensar en cómo almacenarlas y conservarlas hasta su uso.Nosotros las dejamos secar cuatro dias en el tamiz, las metemos en bolsas herméticas y van derechitas al congelador. Para evitar problemas con la mujer (más aun) conviene que en cuanto podáis os hagáis con algún congelador de tipo arcón, para no abarrotar la nevera. Hay empresas de helados que cuando empiezan la temporada en primavera revisan sus neveras y las que están en mal estado las tiran. Si tenéis algún conocido que tenga un bar, a lo mejor puede conseguiros una de estas cámaras, que para el uso que le damos es perfecta. Otro método de conservación es en sacos de malla. Conviene que dejemos los boilies secar en el tamiz durante una semana, los metemos en el citado saco y éste lo colgamos del techo en un lugar ventilado. Podemos también recurrir a embalajes de cartón, pero es necesario asegurarse de que los boilies están completamente secos. Mínimo una semana en el tamiz y los metemos en cajas de cartón, separando cada capa de boilies con hojas de periódico. Guardamos las cajas en un sitio fresco y lejos de la luz.La sal fina es también un buen conservante, ya que absorbe la humedad que pueda quedar en las bolitas. 1 Kg . de sal por cada Kg. de boilies, todo bien mezclado en un cubo que no taparemos. Tenemos boilies guardados en estas condiciones desde hace meses, y no han cogido ni una pizca de moho. Hay pescadores que en vez de sal recurren al arroz o al azúcar. Con este método los boilies quedan más pequeños y comprimidos, como resultado de la perdida total de humedad, y se hacen durísimos. Otro sistema que hemos utilizado es introducir los boilies en bolsas herméticas con remojo dentro. Periódicamente vamos moviendo el contenido de la bolsa y empapando todos los boilies. Con esta capa protectora se conservan bien, aunque este método precisa estar más atento a nuestras bolitas.

LA ULTIMA GOTA

Para apurar la última gotita de la mezcla de aromas y aditivos, podemos echar una pequeña cantidad de los huevos ya batidos y mezclar bien sacudiendo el bote. Al vaciarlo después en la palangana veréis que ya no queda prácticamente nada en el envase.

BOILIES A MANO MAS GORDOS

Si queréis hacer boilies del tamaño de bolas de golf, tendréis que rularlos a mano. Cortad una boquilla a ras de la pistola (máximo diámetro) y tendréis un diámetro de 35mm. aproximadamente. Haced la morcilla y después cortadla en porciones con un cuchillo. Cada pedazo debe ser grueso, para que rodándolo entre las dos manos consigamos rápidamente un boilie pseudoesférico.

LA PISTOLA DE BOILIES

La pistola de boilies es muy parecida a la pistola de silicona, salvo que es más grande. El principio de uso es el mismo, solo que en vez de cambiar de tubo de silicona, la pistola de boilies lleva integrado un tubo hueco de aluminio que será el que rellenemos de masa.

TABLA DE BOILIES

 

La tabla de boilies consta de dos partes con ranuras cilíndricas. La parte superior lleva unas asas para poder deslizarla sobre la parte inferior, que debe estar bien sujeta a la mesa. Las podemos encontrar con distintos diámetros del rasurado, desde 16mm hasta 25 mm. En Francia están empezando a fabricar tablas especiales de 35 mm. dada la gran demanda que tienen en el mercado, pero aún tardarán en estar disponibles.

 

NO POR MAS INGREDIENTES ES MEJOR LA RECETA

Utilizando muchos ingredientes lo único que conseguimos es que unos enmascaren el efecto de otros, estamos encareciendo el precio final de nuestros boilies y no vamos a ser capaces de analizar si sus resultados se deben a la dosis correcta de este o aquel aditivo. Vayamos a lo sencillo y utilicemos componentes complementarios entre ellos.

COUP E INGLESA

No olvidemos la pesca al coup y a la inglesa, ya que hay engodos, aromas e ingredientes que también nos valen a nosotros.

LA LABOR DEL BOILIE CASERO

Los boilies caseros no son la panacea que estamos buscando, ni ese cebo milagroso que nos hará llegar y triunfar. Tenemos que ser conscientes de que estamos trabajando con ingredientes de la mejor calidad y que nuestros boilies son realmente una buena comida. Dejémoslos trabajar. Después de una buena temporada cebando con nuestros boilies (evidentemente sin pescar con ellos), las carpas lo incorporarán a su dieta habitual y llegarán a apreciarlo de verdad, de este modo es como optimizaremos nuestros resultados.

BOILIES DUROS

Por supuesto, secando tanto tiempo los boilies van a convertirse en autenticas piedras. Esto no supone ningún inconveniente, porque una vez en el agua absorberán líquido y al ser tan porosas el intercambio químico con el agua será mejor.

PERDIDA DE AROMA

La perdida de aroma del boilie mientras se va secando, se puede compensar si depuse los remojamos antes de usarlos. Por ejemplo metiéndolos en una bolsa con remojo y empapándolos bien. Estarán tan sedientos de líquido que el aroma penetrará bien adentro.

EN EL CONGELADOR

Cuando saquemos una bolsa llena de boilies del congelador veremos que hay mucho líquido congelado por todos los lados. Esto se debe a que en el proceso de enfriamiento el boilie acaba de perder toda la humedad y el líquido sale al exterior. Es importante que mientras los dejamos descongelar no abramos la bolsa para que las bolitas recuperen este líquido…. pero sin pasarse, en cuanto comprobemos que ya lo han absorbido, el resto del secado hay que hacerlo en el tamiz.

A PESAR DE TODO… MOHO

Si una vez en el embalse constatáis que hay alguna pequeña cantidad de moho en vuestros boilies, nada más fácil para quitarlo que poner las bolitas en un saco de retención y lavarlas en la orilla, frotándolas entre si.

TABLA DIRECCIONES WEB

Ya os hemos comentado que en nuestra web podéis encontrar una serie de tiendas de toda España donde encontrar “productos carpa”. Así podréis poneros en contacto con ellas y acudir a por aquello que necesitéis. Si lo que queréis es comprar por Internet, hay una serie de comercios que ofrecen este servicio:

 

ESPAÑA

ARMERIA QUINTER

http://www.armeriaquinter.com

Podéis solicitar por mail el material que os interese.

ESPAÑA

PESCA FUR

http://www.pesca-fur.com

Pedidos via internet.

ESPAÑA

ASSASSIN FISH

http://www.assassinfish.com

Pedidos via internet.

INGLATERRA

THE TACKLE BOX

http://www.tacklebox.co.uk

Podéis comprar por Internet, conviene pedir catalogo.

INGLATERRA

LESLIES OF LUTON

http://www.leslies-luton.co.uk

Podéis comprar por Internet, conviene pedir catalogo.

FRANCIA

CARPE DISCOUNT

http://www.pacificpeche.com

Pedid un catálogo para hacer los pedidos.

ALEMANIA

CARP BROTHERS

http://www.carpbrothers.de

Podéis bajaros los catálogos en PDF

En todos los sitios debéis pedir un catálogo para poder seleccionar mejor lo que os interesa.

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº 84 de octubre 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº 85 de noviembre 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº 86 de diciembre 2003