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Estrategia de verano

Debido al gran interés suscitado por los dos artículos sobre la estrategia de pesca en primavera e invierno, hemos decidido continuar con la serie. Esta vez los encargados de exponer sus estrategias de pesca en verano, son algunos de nuestros compañeros del equipo, todos ellos cuentan con muchos años de experiencia en la pesca de grandes ejemplares. Les hemos facilitado una lista con las condiciones de pesca de un embalse clásico español, pero desconocido para ellos. Veamos ahora cual ha sido la estrategia utilizada por cada uno de ellos , así podremos contrastar las diversas opiniones y sacar nuestras propias conclusiones.

Estas son las condiciones :

•  Época : Verano, mediados de agosto. Calor sofocante y anticiclón estable desde hace una semana.

•  Embalse de tamaño medio, unos 20 hm.

•  Población estimada de carpas: Bastantes de 5 a 8 kilos, algunos ejemplares de 8 a 12 kilos, pocos ejemplares de 12 a 15 kilos.

•  Profundidad: Hay sectores con diferentes profundidades, ver mapa adjunto.

•  Las carpas conocen y aceptan el boilie.

•  La sesión de pesca es de 3 días, de viernes a domingo.

•  En los días previos, solo podréis cebar una vez .

•  Pesca en solitario con 2 cañas.

•  El embalse tiene vegetación acuática en las orillas, hay cangrejos pero no son muy abundantes.

•  Anteriormente nunca hemos pescado en dicho embalse y tampoco tenemos información privilegiada.

 

Objetivo : Hacer una buena pescata, sacar carpas en abundancia cercanas a los 10 kilos y hacer todo lo posible por sacar algunas mas grandes, de 12 a 15 kilos.

 

David Barragán Cerrato.

Es indudable que las altas temperaturas de los meses estivales influyen en las masas de agua y en el comportamiento de los peces. Esta influencia dependerá lógicamente del volumen de agua en el que pesquemos y de la latitud en la que nos encontremos. La subida de las temperaturas, no solo afecta a la actividad de las carpas, sino también a todo el ecosistema acuático. Amen al aumento de actividad de algunos depredadores, peces, cangrejos y tortugas, tendremos una mayor numero de competidores naturales por la comida. En el caso de los cangrejos, son al mismo tiempo competencia y base de la alimentación de la carpa. En verano ello rehuyen las zonas someras, donde han estado gran parte de la primavera y comienzan a buscar zonas más profundas, tranquilas y frescas. Las horas que, en teoría, serán mas favorables para la pesca en verano, son las primeras de la mañana, las últimas de la tarde y la noche. En ellas los ciprínidos experimentan una mayor actividad alimenticia. Durante las horas centrales y mas calurosas del día, esta actividad suele reducirse considerablemente. Teniendo en cuenta que desconozco el embalse, el martes (cuatro días antes de iniciar la sesión de pesca) me desplazo al pantano para hacer un previo estudio y un posterior cebado de la zona de pesca. Basándome en lo expuesto en los párrafos anteriores, buscaré un puesto de pesca desde el cual tenga acceso a alguna recula profunda y tranquila. Si además puede ser algún saliente que separe esta recula de otra zona menos profunda, mucho mejor, pues esas suelen ser las zonas transitadas en estas fechas por los cardúmenes en busca de comida. Para ello utilizaré una pequeña embarcación dotada de una sonda, desde la cual mediré profundidad y estudiaré la composición aproximada del fondo. En principio, una profundidad media de entre 5 y 8 metros será mas que suficiente para dar por buena la zona. Intentaré que el fondo sea lo mas limpio posible para evitar enganches y facilitar la detección del cebo por los peces. En estas fechas de calor, las carpas al tener gran cantidad de comida natural, no tienen necesidad de buscarla en zonas con vegetación acuática.

EL PRECEBADO:

Una vez elegida la zona que cumpla la gran mayoría de los requisitos, procederé al cebado del puesto . Para ello coloco una boya marcador como referencia a unos 60 -70 de la orilla (distancia de lance). Realizaré un cebado “en cruz” de la zona, de la siguiente manera. Perpendicularmente a la orilla del puesto y pasando por dicha boya, haré una línea de cebado. Posteriormente haré otra paralela a la orilla y que haga intersección con la primera en la citada boya. En los extremos de esta segunda línea y a una distancia aproximada de 20 metros a derecha e izquierda de la boya será donde realizaré el cebado masivo y posteriormente lanzaré mis dos cañas . Actuando de esta forma me aseguro de que cualquier pez que pase por mi puesto, tenga posibilidades de terminar comiendo dentro de cualquiera los dos cebaderos. Teniendo en cuenta que nos faltan aún cuatro días para lanzar las cañas y que el cebo atraerá a muchos cangrejos y carpas pequeñas, creo conveniente utilizar una buena cantidad de grano pequeño cocido. Traigo ya preparados una mezcla compuesta por 2 kilos de maiz, 2 de habines, 2 de trigo y 1 de cañamón, todos ellos aromatizados en la cocción con alguna esencia de olor dulce (miel, scopex, tuttifruti, canela o anis). Además, y sabiendo que las carpas en esa zona conocen ya el boilie, cebaré igualmente con 2 kilos de boilies de scopex y otros 2 de miel de 16 mm de diámetro, repartiendo ambos sabores entre las dos cañas. En principio creo que esto será suficiente para afrontar con ciertas garantías de éxito la próxima jornada de pesca.

SESION DE PESCA:

Conforme a lo previsto, el viernes por la mañana, al amanecer ya me encuentro de nuevo en el puesto elegido. Tengo todo el material de pesca y acampada dispuesto en la orilla para comenzar las tres jornadas de pesca. Monto mis dos cañas de 3.90 metros y 3.5 libras de potencia con carretes de bobina libre y 250 metros de monofilamento de 0.35 mm cada uno. Dispondré en cada una de ellas un bajo de línea trenzado (0.20 mm) y un anzuelo tipo garra del nº 1 . Antes del bajo de línea, pondré un “puente” de 1.5 metros de “ shock leader” para fortalecer ese último tramo ante posibles roces o roturas durante la lucha. En cada anzuelo colocaré un boilie de 24 mm de los sabores con los que cebé cuatro días antes (scopex o miel) y remojados previamente en su aroma. Es conveniente que estos boilies los haya endurecido previamente dejándolos secar al aire durante un tiempo. De esta forma daremos mayor durabilidad al cebo en el agua ante la acción de los cangrejos . Una vez lanzadas las cañas al pesquil, colocaré un plomo trasero a cada línea, que nos pegará las mismas al fondo y evitará así el movimiento de las mismas por el viento o el oleaje, además de enredos en caso de picada. Cogiendo como referencia la boya que pusimos, utilizaré el cobra para lanzar 15 o 20 boilies de 16 mm a cada caña, siendo estos del mismo aroma que el del anzuelo. Si se produjeran picadas, volvería a recebar con la misma cantidad de boilies, para mantener siempre algo de cebo accesible y cercano a cada anzuelo. La pesca de grandes ciprínidos en verano no es fácil y aunque crea que el planteamiento que he hecho es bueno, las carpas son las que tienen la última palabra. Solo me queda armarme de paciencia y buscar una buena sombra, esperando que mi estrategia de resultado, con la confianza que la experiencia me ha dado pescando en situaciones similares.

Jorge Sacristan

Según las condiciones que nos han propuesto, debemos tener en cuenta bastantes factores antes de elaborar nuestra estrategia de pesca y cebado. En primer lugar las carpas en esta época del año no se comportan de la misma manera que en otoño, primavera y muchísimo menos en invierno. En verano la carpa no tiene el mismo comportamiento por el día que por la noche, ya que por la noche son más propensas a orillarse a comer restos de cebos de otros pescadores o en busca de comida natural como pueden ser crustáceos (cangrejos, camarones..), moluscos (almejas, mejillones...) o pequeños pececíllos como pueden ser gambusias o percasoles. Aunque parezca mentira, es muy frecuente que las grandes carpas tengan hábitos depredadores y carroñeros. No siempre es así, el comportamiento dependerá de lugar donde pesquemos y de los hábitos alimenticios de las mismas. Por esta razón y todavía más en verano, me gusta utilizar los boilies de base de harina de pescado. Cuando hace mucho calor, como es este el caso, me gusta cebar el día anterior a la jornada de pesca y además me gusta hacerlo en abundancia, aunque a algunos les parezca una locura, hasta la fecha, a mi me ha dado buenos resultados.

PRECEBADO :

Cebare con 2kg de boilies de 14mm y 2kg de boilies de 18mm, siempre hechos a base de harina de pescado. Existen algunos de calidad contrastada, que son : Monster Crab de Rod Hutchinson , Monster Pursuit de Kevin Nash , Assassin-8 de Mailine , The Source de la marca Dinamite Baits, etc., aunque también puede servirnos cualquier boilie de otra marca, siempre y cuando sean de base de pescado y de buena calidad. A estos boilies le añadiré unos 4kg de pellets o ball pellets del mismo sabor que los boilies. En cuanto a las partículas voy a optar por cebar unos 15 Kg de una mezcla de granos y pienso, compuesta por: 5kg de maíz, 3kg de trigo, 1,5kg de chufas, 4kg de pienso de trucha de 3 a 8 mm, 500gr de cañamón, 1kg de birdfood (comida para pájaros). Mientras estoy realizando esta operación considero que es de suma importancia observar el movimiento de las carpas. La pesca es como el ajedrez, hay que observar en todo momento los movimientos del contrincante, para cuando nos toque el turno podamos mover nuestras piezas y ganar la partida. Toda esta cantidad de cebo la voy a repartir en tres cebaderos. Ahora os preguntareis el porque de tantos cebaderos? Lo que voy a hacer es intentar cubrir una zona muy extensa, diferentes escenarios y diferentes profundidades. Por el día pescare con una caña estática a una profundidad de 12m, la otra caña la usare de peón para ir probando en diferentes profundidades y con diferentes cebos a diferentes alturas. En cambio durante la noche pescare con una caña a 6m y la otra a 8m de profundidad. Una vez situado en el puesto y antes de comenzar la sesión de pesca, saldré a cebar en barca o si no lo haré mediante un cohete cebador y el cobra. Cebaré cada puesto con unos 2 Kg de pellets o ball pellets y 1kg de boilies de sabor que he elegido en cada uno de los cebaderos. En esta ocasión utilizaré los boilies de Monster Crab de Rod Hutchinson de 18mm . En cuanto a los montajes, voy a utilizar el sistema semifijo con un plomo de 3oz (84 gramos) en forma de bala. Como bajo de línea me gusta utilizar el clásico trenzado Silkworm de 25 lb. Si el embalse no tiene mucha presión de pesca, no es necesario complicarse la vida con montajes muy sofisticados, que lo único que nos van a dar son quebraderos de cabeza para confeccionarlos.

SESION DE PESCA:

En la primera jornada de pesca y sobre todo por la noche voy a montar un de las cañas con un bait mesh de cangrejo, partiendo de la base de la existencia de cangrejos en el embalse. En la caña otra pondré de cebo un boilie acompañado de una bolsa de P.V.A, la cual voy a rellenar con pienso de pescado o pellets de pescado. Una vez que obtengamos las primeras picadas, iremos recebando siempre en función del tiempo entre picada y picada. Si se producen de forma muy seguida, cebaremos en abundancia y si no, cada dos o tres picadas echaremos unos cuatro puñados de boilies. Ya solo nos queda esperar que las carpas grandes que pasen por nuestro cebadero y quieran tomar nuestro cebo y alegrarnos la jornada, aunque no siempre todo esta en sacar peces grandes, sino también el pasarlo bien en nuestra sesión de pesca.

 

Raúl López.

Teniendo en cuenta que nuestra jornada de pesca se va a realizar durante el periodo estival, debemos tener muy presente que habrá una reducción bastante importante en el numero de horas en las que los peces se alimentaran con respecto a la primavera o el otoño. Así que los mejores momentos serán las horas nocturnas, el amanecer y el anochecer, aunque siempre podremos recibir también picadas durante el día siempre y cuando la temperatura exterior y la del agua no sean excesivamente altas. En esta situación anticiclónica típicamente veraniega, la temperatura diurna puede llegar a ser muy alta, calentando con esto la temperatura del agua y por tanto disminuyendo notablemente su contenido en oxigeno. Con esto los peces suelen adoptar hábitos gregarios, desplazándose continuamente en busca de la profundidad o de la capa de agua en la que se sientan mas cómodos. Esto quiere decir que evidentemente durante el medio día y las primeras horas de la tarde los peces buscaran aguas mas profundas, frescas y oxigenadas, o incluso permanecerán entre dos aguas en un nivel en el que soporten mejor las horas de mas calor. Por tanto sabiendo ya de antemano que en el susodicho embalse contamos con dos zonas de distintas profundidades claramente diferenciadas, optaremos por pescar en el limite de la zona menos profunda con la de mayor profundidad, tomando este punto como lugar de paso de los peces en su búsqueda de aguas mas frescas, sobretodo durante el atardecer y las primeras horas del día. Habiendo consultado el mapa anteriormente, se observa claramente que en esta zona de intersección de profundidades, se produce un estrechamiento del embalse convirtiéndolo en un autentico embudo en donde convergen todas las rutas de los bancos de carpas que durante la noche se alimentaran seguramente en la zona menos profunda. Así que la mayoría de las picadas que reciba serán muy seguidas al concentrarse mucho los peces en esta zona de paso. Aunque seguramente también habrá largos periodos de tiempo entre los momentos de máxima actividad en mi cebadero. Para pescar en una situación así en la que las picadas se concentran mucho en poco tiempo, actuare con previsión teniendo varios montajes con su boilie ya en remojo, para en el momento en el que deposite el pez en la moqueta, enganchar el nuevo bajo de línea y lanzar sin perder un solo segundo, dejando para después fotografías, pesaje, etc. Hay que aprovechar al máximo el momento en el que pasan los peces por ahí.

PRECEBADO:

En cuanto al cebado, la finalidad que realmente quiero que tenga, es la de cortar el paso a los peces y mantenerlos entretenidos comiendo algo aunque sea por poco tiempo. Por tanto haré un cebadero lineal lo mas largo posible desde mi orilla a la de enfrente y así cortar el paso al máximo numero de peces posible. Que todos se encuentren comida en su camino. Teniendo en cuenta que mi sesión comienza el viernes, elijo el miércoles para precebar abundantemente con una mezcla de unos 10-12 kilos de maíz (50%), cañamón(5%), chufas(40%) y birdfood(5%), todo ello en su punto exacto de fermentación y bien repartido a lo largo de mi cebadero lineal. A todo esto le añado unos 2 kilos de pellets y 4 kilos de boilies, todo ello igual de repartido que las partículas. En cuanto al sabor de los boilies, no soy muy exigente con un sabor u otro, simplemente que sean de buena calidad, optando tal vez por los dulzones tipo scopex, crema o afrutados, pero siempre con su correspondiente remojo. En cuanto a los montajes probaré dos presentaciones distintas, un boilie normal de 18 o 20 mm. en un anzuelo del nº 4 y un snowman con dos boilies de 18 en un anzuelo del nº 2, sin mas complicaciones.

SESION DE PESCA:

El día ya en acción de pesca, vuelvo a cebar pero con mucha menos cantidad; unos 5 kilos de la mezcla anteriormente citada y unos 2 o 3 kilos de boilies con algunos pellets. Las cañas las lanzo en la misma línea pero a distintas distancias abarcando así el máximo espacio posible en el cebadero lineal. Si a la pesca va bien y consigo capturar algunos peces durante las primeras horas cebare en relación con el tamaño de las capturas; si son solo peces pequeños, en el cebado del día siguiente solamente incluiré chufas, boilies y pellets, nada de partículas. Si por en cambio también hay peces por encima de los 10 kilos seguiré haciendo el mismo cebado para la segunda jornada, tal vez algo menos, dependiendo de la cantidad de capturas. Tras cada captura, lanzare unos 30 boilies en el sitio donde impacte el plomo al lanzar, procurando igualmente que sea en el sitio exacto en donde se ha producido la picada y que previamente habré memorizado en el lance anterior. El ultimo día de la sesión solamente lanzare unos boilies con el cobra al amanecer, repitiéndolo si sigo recibiendo picadas durante la mañana. Así que con este planteamiento consistente en colocar nuestro cebadero y cebos en un lugar de paso de peces, tanto por su cambio de profundidades, como por el estrechamiento que se da en este punto del embalse, tendremos a buen seguro una magnifica trampa colocada en un sitio estratégico, aprovechando así los movimientos de los peces que se dan en esta época del año.

Alberto Millan

No existen reglas fijas para pescar carpas y mucho menos en verano, pudiendo variar la estrategia a seguir en función del embalse en cuestión, de su altitud, por lo tanto de la temperatura del agua, de si pescaremos de día o de noche, etc... En cualquier caso no es para mí ni mucho menos el verano la mejor época para pescar carpas, el agua está a demasiado caliente en las orillas y lugares de poco fondo y éstas buscarán zonas con bastante profundidad y no estarán demasiado activas durante las horas diurnas. En mi opinión lo primero para pescar las grandes carpas de un embalse es tratar de sacar el mayor número de ellas, no hay una regla fija para seleccionar las de 8kg de las de 15kg por lo tanto, a mayor número de carpas, mayor número de posibilidades de conseguir las que buscamos. Para ello, yo personalmente pescaría la zona con profundidad en el centro de 12m, de orillas abruptas y fondo plano, aunque puede haber excepciones, nunca soy con partidario de pescar carpas en profundidades abismales + de 10-12m excepto en invierno. A esa profundidad 12m, el agua en el fondo siempre es varios grados inferior a zonas con menos fondo y eso en verano cuenta y mucho. También puede ser muy buena la zona de la entrada del río al embalse y la zona posterior a éste, o sea el cauce sumergido del antiguo río, siempre la entrada de un río es un punto muy rico en alimento y eso las carpas lo saben.

PRECEBADO:

Una vez sondeada y analizada una zona del embalse y elegido el puesto, yo personalmente iría 2 días antes a cebar haciendo un cebado bastante esparcido para intentar concentrar peces de lugares distantes, más tarde una vez que las carpas estuvieran en la zona, habrá tiempo durante el fin de semana de ir cerrando el círculo haciéndolo cada vez más pequeño, pues vamos a pescar solos y con 2 cañas. El cebado consistiría más o menos en lo siguiente 10kg de maíz cocido, 3kg de cañamon y trigo mezclados para mantener las carpas entretenidas en el puesto 1kg de chufas y 5kg de bolies mitad de cangrejo y mitad de fresa, me encantan para el verano los bolies de fresa.

SESION DE PESCA:

Una vez que ya ha llegado el deseado fin de semana y ya en el puesto de pesca, volvería a recebar con 1kg de bolies mezclados, fresa - cangrejo, en el anzuelo pondría en una caña boilie y en la otra 2-3 chufas, esperar resultados y actuar en consecuencia. Cuando los resultados lleguen que sobre el papel deberían de llegar ... y se vayan produciendo picadas ir echando bolies con la cobra a razón de 20-25 bolies por cada picada, para así mantenerlas en el “cebadero” y que no se vayan por falta de alimento. Si fuera a pescar durante la noche, 5-6 horas antes de anochecer cebaría ligeramente con algo que atraiga rápidamente a las carpas, engodo, unos pellets, ½ kg de cañamón y 40-50 boilies una zona más próxima a la orilla y de menos profundidad, pero sin olvidarme ni mucho menos del cebadero principal.

Gustavo Garcia Caballero

Como bien sabéis la pesca en esta época del año es regular, pero sí de mucho interés. Al igual que en otras estaciones del año, las carpas tienen otro tipo de necesidades y diferentes hábitos. La carpa en este periodo, aprovecha mas que nunca la nocturnidad, pero eso no significa que no podamos obtener muchas picadas durante el día. Todo esto dependerá de haber hecho una buena o mala elección del pesquil y una buena observación del puesto de pesca. Debido a que la carpa es un animal de sangre fría, el calor asfixiante a mediados de agosto, le repercute en su forma de alimentarse y en su actividad, al igual que a otros seres vivos. El calor también nos afecta a nosotros los pescadores, que también nos comportamos de un modo diferente. Necesitamos beber más líquidos, hacemos comidas más ligeras, buscamos la sombra y intentamos reducir los esfuerzos al mínimo.

ELECCIÓN DEL PUESTO Y PRECEBADO

El miércoles es un buen día para ir a reconocer el terreno. Lo primero que voy a hacer, es buscar son signos de actividad. Me decantare por las zonas de paso de los peces, y con una profundidad entre los diez y doce metros, cerca de una fosa o relieve, algo que salte realmente a la vista, sobre la superficie lisa del resto del fondo. No conozco el embalse y no sé si recibe muchas visitas de pescadores, si hay personas que se acercan hasta sus orillas para bañarse o simplemente no he hecho una buena elección del mismo. Ya dice el refrán mas vale prevenir que curar, por eso voy a seleccionar dos puestos de pesca.

1º Como zona preferente para la sesión de pesca, elijo el puntal que hay enfrente del islote.

2º Como puesto alternativo selecciono el siguiente puntal pronunciado con un gran estrechamiento de la márgenes del pantano, dispuesto en la misma orilla que el anterior.

Cebando el miércoles me aseguro que cuando me acerque el viernes el cebadero estará casi limpio y tendré que volver a hacer un mini cebado. El primer puesto lo preparo haciendo un cebado disperso que haré en las proximidades del islote, pescando a unos cuarenta metros de la orilla y lo dispondré de la siguiente manera:

Voy a hacer dos franjas de cebado paralelas a la orilla, que se abrirán desde mi opuesto en un ángulo de sesenta grados, la primera y más próxima a la orilla se compondrá de tres kilos de maíz, tres kilos de garbanzo, un kilo de cañamon, y tres kilos de comida de canario.

La segunda franja la haré con dos kilos de boilies de fresa y dos kilos de boilies de scopex, ambos de veinte milímetros, también cebare con un kilo de boilies de pescado de 24 mm.

El segundo puesto lo preparo con una franja oblicua a la orilla para cortar el paso del mayor numero de peces. Lo dispongo igual que el anterior cebado, con las mismas cantidades, con las partículas entre la orilla y los boilies. Esta línea la empiezo a unos diez metros de la orilla y la finalizo aproximadamente a unos sesenta metros, concentraré una mayor cantidad de partículas y boilies en el centro de la franja, que es la zona donde tengo pensado pescar.

SESIÓN DE PESCA

El viernes nada mas llegar al primer puesto de pesca, haré un pequeño cebado con un kilo de pellets de pescado de disolución rápida, diez metros mas cerca cebare cincuenta boilies de fresa y cincuenta bolies de scopex, con una base de aceite de esencias de crema. La primera caña la lanzaré entre los dos cebaderos, con un montaje semifijo, plomo de setenta gramos, bajo de veinte centímetros, un anzuelo del numero cuatro con pala larga y curvatura de pico de loro. En el hair pondré dos boiles a modo de snowman ( pescado y pescado flotante) ambos de veinte milímetros con una ristra de cinco boilies remojados previamente en aceite de pescado. La otra caña la monto con sistema corredizo, plomo de setenta gramos, bajo de veinticinco centímetros y anzuelo del numero dos reforzado y con curvatura. En el hair pondré un único boilie de pescado de veinticuatro milímetros. Lo presentare con una malla de pellets de pescado remojados en aceite de pescado. Esta caña la lanzaré a unos diez metros de distancia del cebadero.

Por cada picada obtenida volveré a cebar con treinta boilies. Si en el peor de los caso no obtengo ninguna picada en las primeras veinte horas, no dudare en cambiarme al otro cebadero. Puesto que si no he tenido picadas, es porque la zona no es la correcta. No hay que obsesionarse buscando peces donde no quieren venir, es como dar martillazos sobre hierro frío.

Marcos Antonio Torres Chiloeches

ELECCIÓN DEL SITIO

En primer lugar tengo que intentar visualizar las carpas por eso iré el miércoles a reconocer el embalse y a cebar. Me acercare al alba. Con tanto calor, tanto a la salida de los primeras rayos de luz como a ultima hora de la tarde, son las horas donde las carpas aprovechan para salir a la superficie y acercarse a las orillas. Por esta razón haré dos zonas de pesca, una para el día a pleno sol y otra para cuando refresque un poco, al amanecer y al anochecer. Por la información que tengo del embalse la zona mas adecuada para realizar esta sesión, es donde el embalse se encaja, justo en el centro y donde hay zonas poco profundas y otras con mas profundidad. Durante el día, pescare a unos cuarenta metros de la orilla, donde el embalse se estrecha y donde la profundidad oscila entre los diez y los doce metros, cerca de la caja del río. En cambio por la noche, al alba y al anochecer pescare en la zona donde la profundidad oscila entre los tres y los seis metros, a tan solo cinco metros de la orilla.

PRECEBADO

Una vez determinada la zona y el puesto, nos pondremos a cebar con la intención de que la carpa se meta en el cebadero y aguante allí hasta el viernes. El cebado constara de:

Diez kilos de maíz bien hervido, al ser de fácil digestión, no repercutirá en demasía en el metabolismo de las carpas. Seis kilos de habines, semi cocidos para que la digestión sea más lenta y aguanten hasta el viernes. Dos kilos de comida de pájaro, para tenerlas entretenidas. Si se ceba en demasía cuantía, pueden estresárse y renegar el puesto. Cinco kilos de pellets de pescado grandes y de difícil disolución, para intentar permanezcan allí el mayor tiempo posible. Dos kilos de bolies de veinte milímetros. Dos kilos de boilies partidos a la mitad. Dos kilos de boilies partidos en cuartos, estos van destinados a mantener entretenidos a los peces pequeños. Las partículas, los boilies partidos y los boilies enteros, son para mantener a las carpas grandes en el cebadero hasta mi llegada el viernes por la mañana. En cuanto a los sabores, como las carpas ya conocen los boilies intentare sorprenderlas con sabores “raros” ( melocotón - pescado, hígado y tigra), por supuesto de calidad. Espero que al ser una novedad las carpas prestaran mas atención. Como ya he mencionado antes, el cebado lo repartiré entre los cinco metros de la orilla y los cuarenta, para así tener cebadas las dos zonas. Con el precebado lo que intento hacer es una alfombra de partículas y con los boilies troceados que cubrir toda la zona de pesca. Los boilies enteros los echare donde posteriormente voy a lanzar las cañas.

SESION DE PESCA.

El viernes intentaré llegar al puesto lo antes posible. Volveré a cebar con dos kilos de maíz y un kilo de boilies y pescare cerca de la orilla aproximadamente las 10 de la mañana, después pescare en la otra zona mas alejada de la orilla. En una caña el montaje será semifijo, con un plomo de cien gramos, un bajo de línea de veinticinco centímetros y un anzuelo del numero dos este será de pala ancha y una muerte fina. Sobre el hair pondré dos boilies de veinte milímetros de sabor dulce y dos granos imitación de maíz flotante, para intentar así neutralizar en la medida de lo posible el peso del montaje. Con esto, lo que pretendo es que si la carpa pasa comiendo, como aspira, que los primeros boilies que se lleve a la boca sean los que están dispuestos en el montaje. En la otra caña haré un montaje con plomo fijo de ochenta gramos, con un antienredos de doce centímetros, y un bajo de línea de diez centímetros, con un anzuelo del numero cuatro. En el hair de este anzuelo pondré un boile de sabor carnicol y un habin, para aprovechar con lo que he cebado el puesto. A ambos montajes les añadiré una ristra de boiles y pellets y en la punta de los anzuelos pondré un poco de espuma soluble, para así proteger los montajes y para que tengan una buena presentación. Estos montajes los mantendré en las dos zonas de pesca dentro del mismo puesto. Ya solo queda esperar, si obtengo alguna picada volveré a cebar con treinta boilies en la zona donde se haya producido la picada. Durante los días que dure la sesión y en intervalos de diez horas, volveré a cebar con algo de maíz y boilies.

 

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº93 de julio 2004