I.C.F.A.:

Actualidad ICFA

Homolgación de capturas y validación de eventos.

Galería de fotos:
En la galeria podrás ver las capturas realizadas por nuestro grupo de amigos.
Relatos y aventuras:
En este apartado podrás leer los relatos de nuestros viajes y aventuras.
Descubre España:
La guía más completa de los mejores destinos para la práctica del Carpfishing.
Lugares:
Conoce los mejores lugares de pesca de España.
Publicaciones:
Informarte sobre diferentes revistas nacionales y internacionales.
Videos:
Disfruta de los mejores videos de pesca.
Filosofía de la pesca de la carpa

 

Creemos en la pesca deportiva, pescar por el placer de la lucha con el pez, la confrontación de fuerzas, el desarrollo de la astucia para lograr vencer su desconfianza. Nos embarga un sentimiento de gratitud hacia el pez que hemos capturado, por las emociones que nos ha ofrecido, por la manera en que ha luchado por su vida. Y nosotros no podemos menos que devolvérsela, no podemos tratar mal a quien tanto nos ha dado. Por tanto, devolvemos el pez al agua, para que se recupere y en un futuro próximo, con más peso, vuelva a darnos tantas satisfacciones.

DEVOLVER EL PEZ AL AGUA EN OPTIMAS CONDICIONES

Después de la lucha el pez está exhausto. No podemos abandonarlo a las aguas en estas condiciones, presa fácil de cualquier depredador o susceptible de poder herirse debido a la dificultad de sus movimientos. Por tanto lo mantendremos en el agua con nuestras manos, desplazándolo hacia delante y atrás para que entre agua en sus agallas, ayudándole a respirar. Lo mantendremos recto hasta que se recupere y por si mismo se escape de nuestras manos.

 

DESENGANCHE POR ROTURA

Si el pez rompe el hilo y arrastra en su huida todo el aparejo, está condenado si el plomo se engancha en cualquier obstáculo. Para evitar esto nuestros montajes estarán pensados para que el hilo se deslice dejando atrás el plomo. Así, el pez podrá moverse con relativa libertad, hasta que se pudra el anzuelo y quede totalmente libre.

UTILIZACIÓN DE ESTERA DE RECEPCIÓN

Tras recoger el pez con la sacadera, no podemos depositarlo en cualquier lugar. Tengamos en cuenta que se trata de peces de gran tamaño y por tanto de gran peso. Dejarlo sobre terrenos duros, o peor, con piedras, puede ocasionar lesiones al pez mientras se resiste cuando intentamos sacarle el anzuelo. Por tanto utilizaremos una estera de recepción de material blando, donde se amortigüen los golpes que el pez pueda dar contra el suelo. Esta estera convendrá que tenga un doble forro, para que podamos cubrir al pez y protegerlo del sol. También tendremos la precaución de mojarla para que el pez no pierda su mucosidad, cosa que pasaría si la tela estuviese seca. Siempre evitaremos colocar al pez sobre su barriga, para no ocasionarle daños internos debido al peso. Disponerlo sobre un costado es la mejor posición tanto para el pez como para nuestro manejo.

 

SUJETAR CORRECTAMENTE EL PEZ.

Para hacer la foto de la carpa deberemos poner una de nuestras manos por debajo a la altura de la cabeza, la otra mano la pondremos por debajo a la altura de la aleta anal. Debido a la mucosidad que segrega la carpa a veces es una tarea difícil, podremos ayudarnos un poco abriendo los dedos y poniéndolos entre las aletas sin torcerlas. Nunca deberemos introducir los dedos entre las agallas o en el hueco del ojo porque esto supondría la muerte del pez.

 

 

MANTENER EL PEZ SIEMPRE HUMEDO.

Cuando manipulemos la carpa fuera del agua lo haremos lo mas rápido posible. En todo el proceso deberemos cuidar siempre de que la carpa se mantenga húmeda. Previamente habremos mojada la moqueta de desenganche donde la pondremos encima, mientras preparamos todo para realizar la foto taparemos el pez con un saco húmedo para protegerla del sol, mientras tanto no esta de mas el ir tirando agua encima. Haciendo las cosas correctamente evitaremos que la carpa pierda la mucosidad que le cubre y salvaremos sus ojos de las quemaduras que pueden dejarla ciega.

UTILIZACIÓN DE UNA SACADERA CORRECTA

El uso de una sacadera inadecuada, por el tamaño o por la constitución de la malla, puede dar al traste con nuestra predisposición de no causar daños al pez. Por tanto, utilizaremos un salabre de tamaño grande, adecuado al tamaño de las capturas que queremos realizar, y de una malla específica para carpas. Con ello evitaremos los enganches de las aletas del pez, que pueden romperse y posibles desescamaciones.

CURACIÓN DE HERIDAS

 

Muchas veces nuestra lucha con el pez le ocasiona heridas, que aunque creamos que sean leves, una vez dentro del agua se pueden infectar y pueden ser un riesgo para su vida. Escamas que se sueltan, pérdida de mucosidad, etc. También al sacar el anzuelo podemos ver que no ha quedado un corte limpio, sino una herida de no muy buen aspecto.

 

 

Debemos hacer lo posible por curar al pez, pues de nada sirve liberarlo si lo hemos dejado en unas condiciones que atentarán contra su vida. Por tanto emplearemos un desinfectante para proteger las zonas afectadas del pez. Podemos recurrir a cualquier medicación de acuariofilia, prepararnos nosotros mismos una disolución de permanganato potásico, que fácilmente encontraremos en farmacias, o mejor recurrir a algún producto específico como el Klinik de KRYSTON.

 

 

 

 

RESPETO AL MEDIO AMBIENTE

Además de practicar la pesca sin muerte, nuestra máxima debe ser mostrar un respeto absoluto al medio ambiente. Por donde nosotros hemos pasado no debemos dejar huella, todo debe de quedar como nos lo hemos encontrado, debemos evitar a toda costa dejar basura, encender fuegos o dañar árboles y animales. Con ello aportaremos nuestro granito de arena, pero lo que es mas importante, daremos ejemplo a otros y solo así podremos en el futuro disfrutar del regalo que nos ha hecho la naturaleza.

 

SACRIFICAR EL ANZUELO

Casi todas las capturas que realizamos, vienen con el anzuelo ligeramente clavado en el labio superior o inferior del pez, gracias al sistema del hair. Normalmente aunque los anzuelos lleven muerte salen fácilmente y dejan solo una pequeña herida limpia y sin desgarros. Lamentablemente algunas veces el anzuelo atraviesa el labio de tal forma que es prácticamente imposible extraérselo, sin provocarle un desgarre. Como no queremos provocarle ningún daño innecesario, cortaremos la cabeza del anzuelo por debajo de la muerte, así el anzuelo saldrá fácilmente y el pez no sufrirá. De vez en cuando es necesario sacrificar alguno de nuestros anzuelos, pero merece la pena hacerlo.

NO ALARGAR EXCESIVAMENTE LA LUCHA CON EL PEZ

Intentaremos que la captura no se prolongue demasiado tiempo. No estamos refiriéndonos a que hay que sacar al pez del agua lo antes posible, de manera salvaje. Tenemos que trabajarlo para domar su fuerza, pero sin recrearnos demasiado. Devolveremos el pez al agua en mejor estado físico si la captura se ha realizado en el mínimo tiempo aconsejable. Para ello nuestro material será el adecuado para mantener la lucha con el pez en estas condiciones. Evitaremos hilos muy finos que, para evitar riesgos de rotura, nos obliguen a alargar la lucha, ni carretes ni cañas que no puedan soportar el empuje de las grandes carpas.

 

 

 

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº 54 de abril 2001.