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La pesca en río y aguas con corriente fuertes

 

En la práctica de la pesca en aguas con corrientes fuertes como puedan ser ríos, confluencias de ríos, desembocaduras, sueltas de agua de presa, contra – embalses, etc… podemos servirnos de algunos pequeños trucos y técnicas que nos facilitaran la pesca en estos escenarios. Tenemos que tener en cuenta, que a veces las corrientes de agua pueden ser muy fuertes capaces de arrastrar con ellos cosas grandes como árboles, islas flotantes de algas y todo tipo de basura. La corriente de agua no solo puede ser en superficie, sino también de fondo o incluso la corriente puede cambiar de dirección en espacios breves de tiempo.

Diferentes tipos de plomos para pescar en aguas con corriente.

En un artículo anterior hablamos sobre el uso de los plomos traseros para hundir las líneas. Este sistema es el más frecuentemente utilizado, pero que en algunas situaciones no nos sirve de nada. A continuación vamos a hablaros sobre algunas de estas situaciones y aconsejaros los plomos mas apropiados en cada situación. En cada situación podremos hacer uso de uno o de diferentes tipos de plomos, que no necesariamente tienen que ser exclusivamente para de uso en la práctica del Carpfishing, pueden ser plomos utilizados en cualquier otra modalidad de pesca a fondo. De hecho, lo que vamos a hacer es transformar plomos utilizados en la pesca en el mar, sobre todo los utilizados en pesca de playas con fondo de arena.

Hay varios factores que debemos de tener en cuenta a la hora de hacer la elección de los plomos que pretendemos transformar:

•  Que sean pesados, mínimo 120gr para que puedan hacer resistencia a la corriente de agua.

•  Que sean planos, para que el agua pase por encima y no hagan resistencia a la corriente de agua.

•  Que no sean lisos, que tengan protuberancias como puntas, bultos, pinchos etc…que le permitan adherirse mejor al fondo.

 

En ningún caso deberemos utilizar plomos demasiado ligueros, plomos muy voluminosos o plomos cuyos contornos sean redondeados o cilíndricos. A continuación vamos a exponeros unos cuantos plomos que hemos comprado en tiendas de pesca en mar y los hemos transformados en plomos para la pesca en aguas con corrientes fuertes.

 

 

Plomo rombo:

Es uno de los plomos mas frecuentemente utilizados en playas con fondo arenoso. Se pueden encontrar de todos los pesos, pero con uno entre 110 – 130 gramos es suficiente. Gracias a su perfil con pequeñas puntas y protuberancias se coge muy bien al fondo. Su forma plana no presenta resistencia al agua, evitando así el ser arrastrado. Podemos utilizar el plomo original como corredizo, bastará con ponerle una pequeña bolita de goma que haga de amortiguación entre el plomo y el emerillón. También lo podemos convertir en un plomo semifijo con ayuda de una broca. Para ello haremos más grande una de las entradas para que quepa el emerillón. El resto del plomo lo atravesaremos con el típico palito de bastoncillo para la limpieza de los oídos, dejando sobresalir medio centímetro del palito para posteriormente poder acoplarle el neopreno cónico y el antienredos.

Plomo estrella : Es el plomo ideal para pescar en corrientes de agua muy fuertes, es un plomo de sistema de clip y se pueden adquirir hasta de 150 gramos . Por su forma al tocar fondo queda literalmente clavado en fondos blandos y en fondos de grava una de sus puntas se encajara rápidamente en un hueco. En el caso de que el fondo sea duro y plano, el plomo puede llegar a girar, pero en cuando se encuentra con cualquier pequeño desnivel o piedra pequeña se queda anclado. El único inconveniente de este plomo es que por su forma frecuentemente se lía con el bajo. Para evitarlo, recomendamos el uso de bajos rígidos, o que antes de lanzar atemos el anzuelo al emerillón con hilo de PVA.

Plomo lagrima :

Debido a su forma y a las protuberancias en su superficie se coge al fondo con mucha facilidad. Es el plomo ideal para pescar en fondos con lodo. Al caer el plomo al fondo la parte interior se llena de lodo, el propio lodo hará de freno. Es un plomo de sistema clip. El que mostramos es de fabricación casera, pero se comercializan plomos muy parecidos. Para pescar en aguas con corrientes fuertes, los plomos más frecuentemente utilizados pesan entre los 100 gramos y los 120 gramos .

 

 

Plomo circular :

Sus características y cualidades son parecidas al plomo de lágrima. Se pueden comprar en cualquier tienda de pesca, el peso más frecuentemente utilizado es el de 110 gramos , más que suficiente porque se coge al fondo con mucha facilidad. Debido a su forma no permite un lanzado a gran distancia y es recomendable el uso de un bajo rígido para evitar que se enrede . Podemos convertirlo en un plomo corredizo o fijo según deseemos, solo será necesario retocarlo con una broca al igual que hemos hecho con el plomo rombo.

 

Frenado de objetos en superficie .

En ríos con corrientes medias / fuertes, lo mas frecuente es que por la superficie de agua bajen flotando diversidad de objetos, los mas molestos y comunes son cañas, ramas e islas de algas. Aunque utilicemos plomos para sumergir las líneas, la línea normalmente queda sumergida a uno o dos metros de la orilla, estos objetos flotantes casi siempre acaban acercándose a la orilla y enganchándose en nuestras líneas, sobre todo por la noche. Aunque tengamos la suerte de que no sea así, en el momento en el que clavemos una pieza y la línea se levante del fondo, correremos el riesgo de que todo lo que vaya flotando en superficie se líe con nuestra línea. En ríos estrechos de 40 – 60 metros , tenemos la posibilidad de tensar de orilla a orilla una cuerda gruesa a ras de la superficie, así todos los objetos grandes que bajen por el río quedaran enganchadas en ella . En ríos más anchos tenemos la opción de colocar una boya con un peso grande y posteriormente tensar una cuerda desde la orilla hasta la boya. Para que el sistema sea efectivo, la boya deberá quedar falcada al menos 20 metros por delante de la zona en la que deseamos pescar.

Pescando por encima de la corriente de agua .

Normalmente las corrientes de agua mas fuertes van por el cauce del río y en las orillas el agua desciende con más suavidad. Como no queremos pescar en nuestra propia orilla para evitar hacer ruido, no nos queda más alternativa que pescar en la orilla de enfrente, pero para ello nuestra línea debe de atravesar la corriente de agua. Muchas veces la corriente de agua es tan fuerte, que no nos sirve de nada el uso de plomos especiales, porque el problema es la propia línea. La línea hace resistencia a la corriente, y cuando más gruesa es la línea mayor es la resistencia. Si a la propia resistencia de la línea le añadimos otros lastres como pequeños objetos flotantes, el lastre aumenta considerablemente . Toda esta carga de peso a lo largo de muchos metros de línea, genera tanta fuerza que arrastra detrás de si cualquier tipo de plomo. A quien no le ha sucedido que la línea le haga comba o que de repente observa como la línea se va río abajo! Bien, pues para este problema existe una solución!, la solución es la de pescar por encima de agua, evitando así la corriente . Para ello lo primero que tenemos que hacer es colocar el trípode en la posición horizontal máxima, a malas si nuestro trípode no lo permite, pescaremos al estilo tradicional con la caña plantada en un pincho. Con la ayuda de una barca cruzaremos a la orilla de enfrente y ataremos una falseta del tamaño que deseamos a un obstáculo, como pueda ser un árbol o incluso al propio carrizo. Después colocaremos el bajo con el cebo en el lugar escogido y ataremos la falseta a la línea principal. Durante todo este proceso es importante que la línea siempre quede por encima de la superficie del agua. La resistencia de la línea de la falseta evidentemente debe ser bastante inferior a la de la línea principal y deberemos unir la falseta a la línea principal con un nudo que no estrangule. Este sistema es muy práctico y muy parecido al utilizado en la pesca del siluro. Cuando tenemos una picada fuerte la falseta se partirá por si sola, si la picada es más débil la partiremos nosotros mismos en cuando le demos el tirón para clavar.

Pescando en plena corriente :

Este sistema que hemos bautizado como el de tirolina, francamente es un sistema bastante excéntrico y a primera vista parece complicado aunque realmente no lo es, una vez utilizado os daréis cuenta de que es verdaderamente práctico y se pueden obtener excelentes resultados. Es un sistema diseñado para poder pescar en mitad de una fuerte corriente, donde la pesca con un plomo convencional no es posible. Este sistema sobre todo esta pensado para la pesca de grandes barbos remontando el río en primavera o para otras especies como por ejemplo la lucioperca . Lo primero que tendremos que hacer es fabricarnos el plomo pinza para la tirolina, puesto que este no se puede comprar. Para ello necesitaremos un plomo de unos 150 gramos , preferiblemente de forma alargada. También necesitaremos un cáncamo y una masilla de endurecimiento rápido y fuerte, todos estos materiales son fáciles de encontrar. La única pieza algo más difícil de encontrar es el sistema regulable de pinza, que no es ni más ni menos la pieza que tienen casi todos los modelos de péndulos para sujetarse a la línea. Es la pieza que se puede regular según el grosor de la línea o la fuerza con la que deseamos que se abra al tirar. Estas pinzas se pueden comprar en catálogos como el de Leslie Lutton o Tackle Box o a malas con un poco de habilidad hacerlos nosotros mismos. El plomo pinza es fácil de hacer, por la parte mas pesada del plomo enroscamos un cáncamo cerrado y por la parte menos pesada con la ayuda de una broca hacemos la entrada algo más ancha para que entre la parte trasera de la pinza. Como la pinza es de plástico se sale con facilidad y para que esto no suceda la reforzamos con Poxipol. Una vez que tengamos el plomo pinza acabado hay que montar el sistema de tirolina, que no es mas que una línea de un grosor de un 0.60mm (en la foto en color naranja) tensada de orilla a orilla y sujeta a un árbol o cualquier otro soporte. La línea debe de quedar bastante tensa y ligeramente inclinada hacia la orilla contraria, permitiendo que el plomo se deslice hacia el centro. Para pasar la línea de una orilla a la otra tenemos dos opciones, la podemos pasar con barca o podemos realizar un lance de orilla a orilla y después cortar la línea. Ahora viene la parte más delicada, la de colocar el cebo en el lugar escogido. Para ello lanzaremos unos 20 metros por delante de donde queremos que quede el cebo. A continuación rápidamente engancharemos la línea (en la foto en color marrón) al clip e inmediatamente soltaremos el plomo tirolina que por su propia inercia se posicionara en plena corriente. El clip deberá estar bien cerrado y solo se deberá abrir cuando nosotros le demos un tirón fuerte. Según el tiempo que hayamos necesitado para hacer la operación, el plomo del bajo se habrá desplazado más o menos río abajo. Recogeremos línea hasta que el cebo quede colocado donde nosotros deseamos. Posteriormente colocaremos la caña sobre el soporte y ajustaremos el freno de tal forma de que no salga línea por el arrastre de la corriente, lo justo para que cuando se produzca una picada fuerte suelte línea. Una vez que notemos una picada pegaremos un tirón en seco para que la línea salga del clip y podamos trabajar el pez. Para recobrar el plomo pinza simplemente bajaremos un poco la línea en nuestro lado y vendrá hacia nosotros. Este sistema además de servir para pescar a fondo, además podemos utilizarlo para pescar a medias aguas o casi en superficie, probarlo en primavera con un pez muerto o con unas lombrices…seguro que los barbos y las luciopercas no podrán resistirse a tan suculento aperitivo.

Plomos cautivos

Sobre todo en los ríos con corriente por los cuales bajan residuos orgánicos como puedan ser cañas, ramas o algas, es de importancia el uso de los plomos cautivos. Para evitar que los residuos se enganchen con nuestras líneas, lo que haremos es hundir la misma a ras de fondo con ayuda de un plomo cautivo. El plomo cautivo va unido a varios metros de cuerda que acaban en una pieza que sirve para cogerlo al trípode. El funcionamiento es sencillo, después de lanzar tensamos la línea y enganchamos el plomo cautivo a la misma mediante un sistema de enganche que lleva el propio plomo. A continuación dejamos deslizar el plomo cautivo por la línea hasta la distancia que deseamos que quede el plomo. Posteriormente destensaremos la línea hasta que el plomo toque el fondo y tensaremos la cuerda del plomo cautivo. Finalmente ataremos el terminal al trípode. Cuando se produzca una picada, daremos un pequeño tirón para que el plomo cautivo quede libre. La ventaja de este plomo para hundir las líneas es que no nos molesta al recoger línea y no se pierde.

Observando las aguas :

Hay que ser consciente de que no esta al alcance de todo el mundo el realizar tantos preparativos y pescar con técnicas tan sofisticadas. Por esta razón cada uno tendremos que hacer uso de nuestro instinto de pescador, observar las aguas y intentar entender el comportamiento de los peces. Muchas veces es más inteligente aprovechar las fuerzas de la propia naturaleza que luchar contra ellas. El agua siempre se comporta de la misma manera: siempre corre hacia abajo, así que lo que debemos de hacer es aprovechar esta circunstancia! Lo primero que debemos de hacer es separar bien una caña de otra para que la corriente no provoque que nuestras líneas se crucen. Debido a la erosión ocasionada por la corriente se han formado fosas en el fondo del río, aprovechemos las épocas en que el agua baja y con menos fuerza para pescar en estas fosas. En ellas la corriente es menor, se acumulan los alimentos y es allí donde abundan los peces. Si la corriente es muy fuerte, los peces no van a estar en ella, con la excepción de algún barbo, pero por regla general las carpas buscaran zonas con corrientes algo más suaves . El consumo de energía necesario para mantenerse en plena corriente, generalmente no compensa la energía que puede obtener un pez en forma de comida, por esta razón los peces tienden a buscar zonas donde la corriente es menor.

El bajo :

Aunque consigamos que el plomo quede bien fijado al fondo, el bajo estará a merced de la constante corriente y los remolinos que se producen en el fondo. Si utilizáramos un bajo clásico de 25cm de hilo trenzado constantemente se liaría el bajo con el plomo. Para ello en primer lugar es aconsejable el uso de bajos mas cortos, los mas apropiados serían de unos 15cm. También es recomendable sustituir el hilo trenzado clásico por un hilo semi-rígido, como por ejemplo el hilo trenzado forrado con una funda plástica. Esta rigidez evitará que el hilo de vueltas sobre si mismo. Para mejorar todavía más el sistema utilizaremos un emerillón que tenga mucha movilidad y gire con facilidad. De este modo en vez de girarse el bajo sobre si mismo, lo que sucederá es que el emerillón será el que gire, manteniéndose así el bajo recto y sin vueltas.

Presentación del cebo :

Normalmente en el hair solemos dejar una distancia mínima de 0.5cm entre el anzuelo y el boilie. Esta separación o holgura, frecuentemente conlleva a que se hagan líos en el hair, incluso a veces el anzuelo llega a clavarse en el boilie. Para evitar esta situación lo que haremos es ajustar al máximo el bolie al anzuelo dejándole apenas movimiento. Esta presentación le quita algo de efectividad a la clavada y realmente va en contra del principio teórico para el cual fue diseñado el sistema del hair, pero en este caso concreto es la presentación más efectiva y nos ayudara a evitar enredos, que es lo realmente nos interesa.

El cebado :

Si hemos pescado alguna vez en zonas de fuerte corriente, lo primero que nos habremos dado cuenta es que cebar no tiene sentido. Aunque consigamos mantener nuestro cebo en la corriente, no podremos evitar que el cebado se vaya río abajo. Esta conclusión nos debe de llevar a hacernos una pregunta: A donde va a parar todo el cebado? Desde luego no lo vamos a poder observar desde la superficie, pero hay una forma fácil de averiguarlo…solo es cuestión de dedicarle unas horas de observación . Para hacer la prueba lanzaremos en plena corriente un bajo con un plomo pequeño de unos 30 gramos atado a una línea fina y dejaremos que sea arrastrado. Si repetimos esta acción muchas veces, habrá un momento que todos los bajos quedarán parados en una determinada zona. Si lo que frena nuestro cebo no es obstáculo, habremos encontrado una zona de corriente subacuatica más suave, una fosa o un socavón. Es allí donde quedara depositado nuestro cebado y el alimento natural que baja por la corriente. Este lugar será una zona donde abundan los peces y es allí donde deberemos situar nuestros cebos.

 

 

 

Podrás encontrar más información en el Federpesca Nº102 de abril 2005